Publicado por: Norberto G. Ciciaro


Asociación Buscadores de PlenitudPensar en lo que los demás están haciendo puede darte dolor de cabeza.

En su lugar, piensa en lo que tienes que hacer. Hazlo, y verás cómo te sientes.

Nadie en realidad te produce intranquilidad. Tu eres tu amigo o tu propio enemigo.

Son tus limitaciones, debilidades, expectativas, hábitos negativos los que sustraen tu paz y te hacen sufrir.

Si alguien está haciendo algo erróneo, en lugar de arriesgar tu paz y dejar que la mente se queje, pregúntate:

¿Qué puedo hacer para beneficiar a esa persona?