Publicado por: Norberto G. Ciciaro


Asociación Buscadores de Plenitud El alcance de nuestras palabras es un dato desconocido para nosotrxs. Nunca sabemos cómo influye aquello que sale de nosotrxs ni cuáles caminos recorren.

Sí sabemos que ellas muestran aquello que se encuentra en nuestro interior.

No solo aquello que pensamos sino nuestra forma de pensar. Expresan nuestra vida emocional, su estructura, nuestra escala de valores, nuestros miedos, nuestras afecciones, etc. De ellas no solo se comprende el contenido sino se infiere nuestra vida interior con sus luces y sombras.

También nuestras palabras pueden llenar o vaciar la vida interior de otrxs de forma tóxica.

Cuidar de la calidad de nuestras palabras, es cuidar de la calidad de nuestros pensamientos. ¿A qué le dedicamos nuestro tiempo interno?

El poder de nuestras palabras radican en que son fuente de energía y esa energía puede ser positiva o negativa. Primero para nosostrxs mismxs y luego para los demás.

Cómo usamos ese poder está en la raíz de nuestra propia voluntad y en el desarrollo de nuestra autoestima.

De aquello que habla la boca esta lleno el corazón.