Publicado por: Norberto Ciciaro


Asociación Buscadores de Plenitud En los días que corren es el trabajo el que nos consume demasiada energía, nos moviliza emociones encontradas y es, muchas veces, nuestra fuente de estrés.
¿Cómo podemos identificar aquello que nos esta afectando? ¿Es nuestro trabajo tóxico para nosotros?
En un ambiente tóxico los rumores, el cotilleo y los chismes es pan diario. Aquellas personas insatisfechas con aquello que hacen pues se defienden de sí mismos mirando lo que hacen los demás. Pero no solo están más pendientes de ti que de ellos mismos, sino que su percepción de los hechos también se encuentra opacada y es tendenciosa. No te preocupes: la Madre Teresa de Calcuta sería para ellos una mujer malvada secuestradora de niños huérfanos y mal nutridos y se lo harían saber a todo el mundo (con sutiles comentarios, eso si!).
Otra característica es encontrar siempre un/a culpable de los problemas.
La búsqueda de soluciones no es algo que interese ni donde se dirige la energía, sino todo va enfocado en hallar a la persona a quien machacarle lo ocurrido!
Eso si, si realizas una buena tarea siempre encontraras a quien se adjudique el merito y no serás tú precisamente.
Las reglas están para ser mencionadas, una y otra vez, pero no se siguen. Es como una decoración de halloween que puede atormentar y se usan para marcarte que "eres tú" quien no las realizas. Cosa extraña es que nunca se encuentre a nadie para felicitar por seguirlas continuadamente, pero los primeros 10 minutos posteriores de haber sido recordadas, pues todos las cumplen.
El trabajo en equipo y coordinado brilla por su ausencia. Cada individuo tiene su propia interpretación de lo que hay que hacer, cuando hacerlo y en qué forma.
La persona encargada, muchas veces, es la menos cualificada pero de una forma "mágica" ocupa el puesto. Obviamente esto hace que la dirección y el desarrollo del sector sea una nebulosa y, a la vez, un incierto los roles o funciones que cada uno debe desarrollar. No es extraño encontrar que el trabajo se realiza dos veces o que todos piensan que "esa" tarea le correspondía a otro.
Más temprano o más tarde aparecen: las bajas por enfermedades varias, el cansancio durante el día, la queja y la falta de motivación generalizada que es nuestra defensa para mostrarnos que el dinero que recibimos es muy poca compensación por todo aquello que ese "ambiente" nos demanda.